CONSEJOS PARA EL USO DE PIEZAS DE ACERO INOXIDABLE.
-
Curación:
Antes del primer uso, es recomendable curar la cacerola para eliminar posibles residuos de fabricación. Esto se puede hacer llenándola al 75% con agua, hirviéndola y luego dejándola enfriar.
-
Limpieza:
Lave la cacerola con agua tibia y jabón suave, utilizando una esponja o paño suave para evitar rayones.
-
Cocción:
Evite usar temperaturas muy altas, especialmente con alimentos que tienden a pegarse. Un truco para saber si la cacerola está lista para usar es echar una gota de agua, si esta se evapora rápidamente, ya está lista.
-
Evite el uso de utensilios metálicos:
Para prolongar la vida útil de la cacerola, evite usar utensilios de metal que puedan rayar la superficie.
-
Almacenamiento:
Guarde la cacerola en un lugar fresco y seco, evitando apilarla con otras sartenes para prevenir rayones.
-
Limpieza de manchas difíciles:
Si se pegan alimentos, puede hervir agua con vinagre en la cacerola para ayudar a desprenderlos. Luego, lávela con normalidad.
ECHAR LA SAL CUANDO EL AGUA EMPIECE A HERVIR
Cuando se echa sal gorda en el agua, ésta se acumula en el fondo de la olla hasta la ebullición, pudiendo provocar entonces la formación de picaduras de corrosión. Para evitar todo riesgo de corrosión, aconsejamos esperar a que el agua hierva para añadir la sal con el fin de facilitar su disolución y evitar así la acumulación de sal en una zona localizada. .
NO USAR LEJÍA EN LAS PIEZAS DE ACERO.
La lejía ataca al acero. Su uso en piezas de este tipo, puede conducir a la corrosión del acero.